pasamos la noche juntos, toda la noche.
hablamos mucho..con palabras, con las manos, con los ojos, con el cuerpo.
era como haber tenido una herida profunda y absurda que por fin sanaba.
fue entonces que de la nada me toco la espalda, me hizo cerrar los ojos... y me dijo al oido mientras la acariciaba:
"...aqui estan tus alas..mi maripoOsa..."
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