Casi 11 años, todos los días desde entonces han llevado tu nombre, todos han sido para ti, aunque muchos de ellos me equivoqué y seguro no te hice sentir orgullosa, en todos ellos ha habido ese amor eterno que nos tuvimos desde el día que nací y me cuidaste. Nadie me ha querido como tú, sin pedirme nada: ni que cambie, ni que mejore, ni que me esfuerce, ni que dé más o sea menos ... porque tu me querías solo por ser yo. Tu y yo en el jardin y tomando café. Tu y yo hablando de tu gran amor. Tu y yo riéndonos de todo y de todos. Tu y yo cada fecha importante. Tu voz llamándome para salvarme de un peligro cuando era pequeña. Me han pasado tantas cosas en las que le he pedido a Dios tener tu carácter y tu fortaleza. Sigo librando batallas. No estoy en mi mejor momento pero te juro que estoy dando la pelea. Que pesado son éstos días de noviembre siempre y también siempre me los complico más. Ven a visitarme en sueños. Ya me viste de mamá? Ya me viste cocinando? extraño tu arroz...